Titulada en Ilustración y con una amplia trayectoria en el Maquillaje Artístico Profesional, amante de los cómics y colores vibrantes. Fascinada desde la adolescencia a decorar las pieles, dio el salto de las brochas a las máquinas de tatuar en 2014. Anna siente pasión por la técnica, la solidez del color y la durabilidad en el tatuaje, por lo que encontró en el cómic y el cartoon la manera de aplicarlo. crear piezas que se mantengan como el primer día.